Luis Gilberto Pérez
Como algunos, inicié mis primeros intentos musicales en las clases de Música en la secundaría. Mi timidez me llevaba a ser cantante de “baño” ya que era el único lugar donde podía cantar con soltura y a mis anchas. Tiempo después aprendí a tocar la guitarra en forma autodidacta a la manera del método de “Guitarra Fácil”. A finales de los años ochenta, hice mi primera composición musical (Hui hui) siendo todo un éxito en la familia. Seguí componiendo canciones hasta que un día hace como ocho años, deje de escribir, ya que tengo mucho que aprender.
La música desde siempre, ha estado en mi vida como asidua compañera, lugar que poco tiempo después compartió en intensidad con la otra gran pasión que me empezaba a enfebrecer: el Deporte, y sin duda en toda la gama de disciplinas existentes, en forma muy personal creo que es el Tenis uno de los deportes más maravillosos. Y desde hace ya un buen tiempo trabajo en él o para él como entrenador de tenis de pequeñines y no de tan pequeños.
En lo que se refiere a la Música creo que he tenido tiempo para disfrutar y aprender de grandes compositores como Alberto Cortez, Joan Manuel Serrat, Silvio Rodriguez, Pablo Milanés entre otros, así como los orgullosamente mexicanos Agustín Lara, Francisco Gabilondo Soler y en la canción informal, el buen Fernando Delgadillo.
En la Peña del Sapo Cancionero durante el concurso del “Sapo de Oro”, hace aproximadamente doce años, conocí a una gran mujer: Martha Isabel. Participé y quedé fuera en mi primer intento como artista compositor e intérprete; más tarde ella fue mi maestra de canto y así empezó esta odisea por la música, el amor y la bohemia.
Hace ocho años, Martha Isabel, cantante de gran presencia y voz y una de las artistas más sólidas de la “peña”, me invito a participar en su grupo de músicos; me integré entonces trabajando con los secuenciadores y sintetizadores; después me convertí en integrante de una presentación mensual donde ella bromeaba con mi posible parecido a Jesús y fue así como se creó mi personaje JINRI al principio reservado, discreto, callado, serio… hasta que….. abría la boca para hablar o cantar “ la Tertulia” numerito que fuimos perfeccionando y que empezó a dar resultado como parte relajante del espectáculo que se ofrecía, las canciones de Salvador Flores Rivera, como la antes mencionada, siempre han estado presentes en todos los mexicanos que de una u otra forma las oímos. Yo fui conociendo poco a poco a ese “Chava Flores,” por el Lic. Jorge Cejudo Díaz, fundador de la “Peña del sapo”, espacio y surtidor de artistas por más de treinta y cuatro años; el me habló mucho de la amistad que tuvo y de las relaciones laborales que lo unieron por más de diez años al maestro compositor. Obtuve más datos de Martha Isabel quien también lo conoció, años después, de sus hijas María Eugenia y Maria Luisa. Y claro, aprendí mucho del gran “Chava” en sus obras musicales llenas de colorido, humor y chusca realidad.
Mi escuela de donde he ido creando “tablas” ha sido el espectáculo de los primeros miércoles de cada mes, (arriba mencionado) cuando éste espacio ofrece homenaje a Chava Flores Ahí he descubierto y experimentado la actuación e interpretación requerida para cada canción.
Hace más o menos un año el Lic. Jorge Cejudo me brindo la oportunidad de participar como parte del elenco artístico del Sapo Cancionero, le agradezco a Don Jorge donde quiera que esté la confianza que depositó en mí, pues fue un pilar muy importante en mi formación artística. Él nos supo transmitir el amor por éste magnífico lugar donde trabajó de dueño con hospitalaria esencia entusiasta y certera visión, escenario ampliamente reconocido en nuestro país y más allá de nuestras fronteras.
Don Jorge Cejudo, decía siempre que lo más importante del “Sapo Cancionero” es la calidad de su público ¡Siéntanse bienvenidos! y una vez más: gracias por formar parte de todos nosotros.
Luis G Pérez (JINRI)
La música desde siempre, ha estado en mi vida como asidua compañera, lugar que poco tiempo después compartió en intensidad con la otra gran pasión que me empezaba a enfebrecer: el Deporte, y sin duda en toda la gama de disciplinas existentes, en forma muy personal creo que es el Tenis uno de los deportes más maravillosos. Y desde hace ya un buen tiempo trabajo en él o para él como entrenador de tenis de pequeñines y no de tan pequeños.
En lo que se refiere a la Música creo que he tenido tiempo para disfrutar y aprender de grandes compositores como Alberto Cortez, Joan Manuel Serrat, Silvio Rodriguez, Pablo Milanés entre otros, así como los orgullosamente mexicanos Agustín Lara, Francisco Gabilondo Soler y en la canción informal, el buen Fernando Delgadillo.
En la Peña del Sapo Cancionero durante el concurso del “Sapo de Oro”, hace aproximadamente doce años, conocí a una gran mujer: Martha Isabel. Participé y quedé fuera en mi primer intento como artista compositor e intérprete; más tarde ella fue mi maestra de canto y así empezó esta odisea por la música, el amor y la bohemia.
Hace ocho años, Martha Isabel, cantante de gran presencia y voz y una de las artistas más sólidas de la “peña”, me invito a participar en su grupo de músicos; me integré entonces trabajando con los secuenciadores y sintetizadores; después me convertí en integrante de una presentación mensual donde ella bromeaba con mi posible parecido a Jesús y fue así como se creó mi personaje JINRI al principio reservado, discreto, callado, serio… hasta que….. abría la boca para hablar o cantar “ la Tertulia” numerito que fuimos perfeccionando y que empezó a dar resultado como parte relajante del espectáculo que se ofrecía, las canciones de Salvador Flores Rivera, como la antes mencionada, siempre han estado presentes en todos los mexicanos que de una u otra forma las oímos. Yo fui conociendo poco a poco a ese “Chava Flores,” por el Lic. Jorge Cejudo Díaz, fundador de la “Peña del sapo”, espacio y surtidor de artistas por más de treinta y cuatro años; el me habló mucho de la amistad que tuvo y de las relaciones laborales que lo unieron por más de diez años al maestro compositor. Obtuve más datos de Martha Isabel quien también lo conoció, años después, de sus hijas María Eugenia y Maria Luisa. Y claro, aprendí mucho del gran “Chava” en sus obras musicales llenas de colorido, humor y chusca realidad.
Mi escuela de donde he ido creando “tablas” ha sido el espectáculo de los primeros miércoles de cada mes, (arriba mencionado) cuando éste espacio ofrece homenaje a Chava Flores Ahí he descubierto y experimentado la actuación e interpretación requerida para cada canción.
Hace más o menos un año el Lic. Jorge Cejudo me brindo la oportunidad de participar como parte del elenco artístico del Sapo Cancionero, le agradezco a Don Jorge donde quiera que esté la confianza que depositó en mí, pues fue un pilar muy importante en mi formación artística. Él nos supo transmitir el amor por éste magnífico lugar donde trabajó de dueño con hospitalaria esencia entusiasta y certera visión, escenario ampliamente reconocido en nuestro país y más allá de nuestras fronteras.
Don Jorge Cejudo, decía siempre que lo más importante del “Sapo Cancionero” es la calidad de su público ¡Siéntanse bienvenidos! y una vez más: gracias por formar parte de todos nosotros.
Luis G Pérez (JINRI)




